Sale en las noticias que asesinaron impunemente a otra persona, peor aún, se dice que fue un niño de menos de 10 años el autor del crimen… Horas más tarde capturan al malhechor, efectivamente, es de 9 años y lo hizo por iniciarse en la mara. ¡Triste pintura de la realidad actual de Guatemala!
La situación del país cada vez es más caótica, los niveles de pobreza se dicen “controlados” pero la cantidad de pobres cada vez es mayor; la corrupción está en cada institución, sea pública o privada; cada día alguien se siente dios y decide acabar con la vida de otra persona; los valores se quedan en puras tradiciones y cada vez se fortalece el sentimiento de que nuestra sociedad falló.
En momentos de reflexión me queda la duda si habremos tocado fondo, justo entonces, me doy cuenta que también estamos sufriendo por lluvias devastadoras, ríos que se desbordan y se llevan todo lo que tienen cerca, fuertes temblores. ¿Tan fuerte será nuestro pecado? ¿Qué estamos haciendo mal? Se ven en las calles de todo tipo de organizaciones para tratar de tener un “mejor futuro” iglesias haciendo su trabajo, gente orando, sin importar su credo o su religión y las cosas siguen de mal en peor… ¿Será que Dios se olvidó de este bello país? ¿Será que Dios se olvidó de nosotros? ¿Será este el fin?
Cuando estamos pasando por una situación difícil es fácil echarle la culpa a Dios, es más es fácil echarle la culpa a cualquiera que no seamos nosotros, la verdad es que todo lo que somos, lo que sufrimos, lo que vivimos es consecuencia de nuestras acciones, de lo que sembramos (Regla de oro)… Sin embargo siempre, siempre, después de la tormenta viene la calma. ¿Cuándo no ha sido así?
Estoy convencido que para salir del retardo en que estamos es necesario que nos peguen una sacudida de las buenas, en donde lo sucio se nos caiga (si no es a la fuerza no se cae) después de esta sacudida nos levantemos como la gran nación que somos. Guatemala es un país bello, sumamente rico en recursos naturales y con gente con un gran corazón, en estos momentos de tensión no nos olvidemos que Dios puede ser la paz en medio de la tormenta, pero también tengamos presente que estas dificultades que vivimos como país se tienen que dar para de una vez por todas levantar en alto el nombre de Guatemala. Definitivamente tenemos que tocar fondo para limpiarnos de lo que por años y por generaciones hemos hecho mal. No nos asustemos más con lo que estamos viviendo sino que al contrario, pongamos nuestra confianza en Dios, aprendamos lo que tenemos que aprender de esto, preparémonos porque grandes cosas vienen.
Ya viene la paz después de la tormenta, pero tengamos en cuenta que de una vez por todas nos tenemos que pegar esa sacudida en donde nos quitamos todo lo malo, todo lo impuro, todo lo que es del hombre.
Popularity: 42% [?]
Twitea este post!


